Después de una semana tan agitada como la que hoy termina, nada mejor que ganar el clásico tradicional ante el rival de patio. Había demasiados factores que hacían especial este partido: La derrota del domingo pasado ante el Pereira, la salida del técnico Ricardo Gareca, la llegada de Pedro Sarmiento y del arquero Burtovoy, todo esto en un mínimo lapso de 3 o 4 días hacia que el clásico se enfrentara con una total incertidumbre, pero también con la fe que da tener un gran plantel y la llegada de un técnico profesional y conocedor de su oficio.